La duda

Hace dos años este guardián etéreo comenzó a incluir en este blog rincones singulares, rutas, paisajes, costumbres, fiestas, historia, cuentos, leyendas, gentes,… de La Ribera con la sana intención de dar a conocer la comarca y ponerla en valor, como se dice ahora.

La llegada de gente ha traído latas y plásticos, todo-terrenos y motos que hacen intransitable los caminos, coches mal aparcados que dificultan la circulación por el pueblo, … que están deteriorando la convivencia y el encanto de la Ribera.

¿Necesariamente?

Entiendo que no, solo la falta de civismo de nuestra sociedad origina estas situaciones. Cadenas en los caminos, contenedores de basura en el lugar,  prohibición de circular por el casco urbano, aparcamientos a la entrada, vigilancia, multas, … palian el problema pero no lo solucionan.

La escena de 10 jóvenes con la música a toda pastilla en un pequeño pueblo (15 habitantes, casi todos mayores), bebiendo y jugando al fútbol  con su basura entre grandes risotadas, …. resulta inolvidable.

¿Estoy haciendo lo correcto?

¿Debo eliminar rutas, paisajes y  lugares de este blog?¿Ceñirme solo a la Historia, cuentos y leyendas? Tu opinión me ayudará a tomar la decisión correcta. ¡Gracias amigo!

Lar-ami

Junta de Madrid: viaje a Valdepeñas y Alpedrete

Aunque su competencia se circunscribía a su provincia, los funcionarios de la Junta de Incautación de Madrid hicieron algunas incursiones enLa Ribera por tener mejor comunicación. Se conserva el informe del viaje de Thomas Malonyay y Bautista Becerril a estas tierras, fechado en agosto de 1.938, incluido en el libro de Francisco García Martin. Los detalles sobre el viaje, horas, cena y cama resultan deliciosos.

“Los funcionarios llegan al Ayuntamiento de Valdepeñas de la Sierra el día 9 de agosto a las 7 de la mañana. Como el alcalde y al secretario no están, dejan en el coche en la puerta y se van andando por un sendero a Alpedrete.  Llegan sobre las 9 y visitan la iglesia del siglo XVI, donde no hallan nada de interés.  Como era de esperar, el Ayuntamiento muestra cierta resistencia a entregar los objetos de culto que estaban guardados en la casa del pueblo. Se recogen y regresan a Valdepeñas, donde llegan a las 11 de la noche.

Con el alcalde y el secretario de Valdepeñas visitan la iglesia, de estilo plateresco, amplia y de sólida construcción. Hay un pulpito interesante de hierro forjado, muy sencillo; pila de bautismo de piedra dura con flores de lis y adornos realizados en relieve. En el ayuntamiento hacen copia del informe sobre objetos de Tortuero y Valdesotos, entregados en la Diputación de Guadalajara el 24-X-36.

Cenan dos huevos fritos con patatas y duermen juntos en la misma cama.  Al día siguiente (10 de agosto),  el secretario confirma la probable existencia de una estatua de alabastro de la Piedad del siglo XV en Tortuero. Dice que el secretario de Puebla de Valles (que también lo es de Tortuero y Valdesotos), sabe donde se encuentra. A las 8,30 salen hacia La Cabrera“.

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Un rincón del Jarama

La Riberatiene multitud de rincones que pasan desapercibidos al visitante. Algunos están escondidos y otros, aunque accesibles, son poco conocidos. A veces las prisas del caminante le hacen perderse algunas joyas de la naturaleza. Sea este rincón del Jarama un ejemplo.

Se accede por el GR-10 que sale desde el puente de Valdesotos, identificable por su marca y por el puente de madera, roto por la fuerza de las aguas de esta primavera (se vadea). A solo unos metros, pasado este puente, una veredita baja al río.

Un rincón ideal para la familia y el baño de los niños, la excursión se puede completar con la visita a cuevas, al puente románico, ….

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El tesoro de La Ribera en la guerra civil

El 9 de octubre de 1.936 una circular del Gobierno Civil de Guadalajara (republicano) ordenaba que las piezas artísticas del pueblo fueran entregadas en la Diputación. Aunque muchos municipios no cumplieron la orden, en La Ribera lo hicieron Valdepeñas, Tortuero y Alpedrete. De estas entregas se conservan las actas.

 El teniente Ángel Andrés Pérez entregó el tesoro de La Mierla en la sede de la Junta de Incautación de Madrid (calle Serrano, en el Museo Arqueológico Nacional), con fecha 30 de abril de 1.938. Según el acta recogida por Francisco García Martin en su libro, constaba de:

Virgen de La Mierla.Desaparecida
  • Dos cálices de plata lisos con sus patenas, uno de época y otro moderno
  • Cáliz de plata repujada, cincelada y dorada en parte
  • Custodia de plata lisa, con ligero grabado, moderna
  • Copón de plata lisa, siglo XVIII
  • Cruz procesional, plata cincelada repujada y dorada en parte, siglo XVII
  • Dos candelabros de bronce dorados, modernos
  • Cajita para oleos, pareja del copón de plata.

Desconocemos que pasó luego con este patrimonio; si algunos de estos objetos volvieron a La Mierla, si quedaron en algún museo, o simplemente se perdieron.

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Abandono de los campos

Antaño los campos bullían en el mes de julio: la siega, el acarreo, la trilla, las eras, el ganado paciendo por la noche y los pastores con ellos,, … Los segadores dormían en el rastrojo para mejor aprovechar el tiempo, los mozos bajaban al anochecer al río a remojarse, el agua corría por las acequias, … Ahora están en silencio, abandonados. Solo se oye el murmullo de los grillos y el croar de las ranas.

En los pueblos, las gentes de La Ribera salían a la puerta de casa a tomar el fresco y pegar la hebra con los vecinos, los chiquillos corrían las calles arriba y abajo llenando la noche de vida, en las plazas los jóvenes alegraban la noche…  Ya no hay ganado, ni segadores, ni trilla, ni era, ni mozos, ni gentes en las puertas, …

La estampa de nuestros campos en julio es una cosechadora, a lo lejos, en medio de una nube de polvo, acequias derruidas y arados abandonados. ¡Menos mal que nos quedan los huertos y la tertulia!

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El tesoro histórico en la guerra civil

La Desamortización de Mendizábal afectó al Patrimonio Histórico-artístico español y fue necesario que el Estado se encargase (por primera vez) de su protección. Una R.O. de 13 junio 1.844 creó en cada provincia una Comisión de Monumentos, que se ocupó del tema hasta el estallido de la guerra civil (18 julio 1.936).

El 23 de julio se creó en la zona republicana la Junta de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro artístico de Madrid,  con el objetivo de proteger el patrimonio de la capital y del frente, mediante el traslado a depósitos seguros. Poco después se creó la Junta de Incautación de Guadalajara. Ambas jugarán un papel importante en La Ribera. En la zona nacional se creó, en enero de 1.937, el Servicio de Recuperación Artística, formado por militares, que no actuó por aquí.

El historiador D. Francisco García Martín ha publicado en 2.009 el libro “Patrimonio artístico durante la Guerra Civil en la provincia de Guadalajara”, un trabajo excelente que ha merecido el Premio provincial de investigación histórica del año 2.008,  otorgado por la Diputación de Guadalajara.

De aquí obtendremos información muy valiosa, que publicaremos en los próximos días. ¡Gracias amigo!

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El primer Mendoza en Guadalajara

Puente de Beleña, foto de Layna Serrano, año 1.933

La familia Mendoza dirigió los destinos de Guadalajara y su provincia durante cuatrocientos años, desde el siglo XIV hasta el XVIII. Su historia es muy conocida gracias al cronista D. Francisco Layna Serrano, que publicó un libro imprescindible y delicioso, Guadalajara y sus Mendozas.

El maestro aporta datos muy interesantes. A modo de ejemplo, el primer Mendoza que se afinca en Guadalajara (en el céntrico barrio de Santiago) lo hace por amor a  Doña Juana de Orozco,  oriunda de Beleña de Sorbe y heredera de la muy rica familia Orozco.

Don Gonzalo Yáñez de Mendoza, montero mayor de Alfonso XI, se casa con la nieta del Señor de Beleña, Juan Fernández Valdes. Dado que el rey-autor del Libro de la Montería, murió en 1.350, la llegada del primer Mendoza a la ciudad se sitúa en la primera mitad del siglo XIV.

Otra curiosidad histórica de La Ribera.

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Rutas de verano

El año pasado publicamos diez rutas que permitían conocer La Ribera, sus pueblos y zonas aledañas. Tenían en común el uso del coche y la duración (una jornada), así como que sugerían parada en los lugares más emblemáticos. A modo de índice, nos permitimos recordarlas:

Si ya las conoces, vuelve y notarás los cambios. Si aún no has venido, ¿a que esperas?  ¡No sabes lo que te estás perdiendo!

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El monolito de Tortuero

Al norte del pueblo, en el alto del Campillo por encima de la antena, hay tres columnas de pizarra visibles desde muy lejos; la del centro tiene origen medieval. Unos dicen que actuaba de faro para los pastores y otros que indicaba el camino a La Poblachuela, una aldea abandonada en el siglo XIV. Pero su aspecto elegante no se corresponde con esta función.

Cuentan que un pastor vino con su rebaño a pasar el verano a Tortuero y se puso en amores con una moza. Como la familia se oponía, cada noche los jóvenes se encontraban en el alto; durante la espera el mozo apilaba lajas de pizarra. La joven cayó enferma y poco después murió, pero el pastor acudía cada noche a la cita y seguía colocando piedras.

Al final del verano se marchó para siempre, quedando el monolito como símbolo de su amor. Dicen que desde entonce quien pasa por allí recoloca las lajas mal puestas y añade una. De ahí la altura y perfección de sus formas.

Las otras dos columnas fueron construidas por los jóvenes en los años setenta.

Lar-ami