Especulación y resistencia en la Desamortización de Madoz

Aunque en el proceso desamortizador el pago del bien adjudicado era 10% inicial, el 8% el segundo y tercer año, un 7% el cuarto y el 6% los restantes hasta finalizar el pago,  los especuladores encontraron fórmulas para acaparar los mejores bienes en las mejores condiciones:

  • Quiebra inicial: el adjudicatario no abonaba el primer pago en fecha. Era el recurso de los “primistas de Madrid”, que pujaban en subastas de mayor cuantía (>20.000.-rrss) sin conocer características de la finca para luego vender su derecho (la prima).  Como estaba penado con multa y prisión, daban datos falsos; a partir de 1.870 se exigió un depósito  del 5%. Las fincas afectadas salían otra vez a subasta (más de 1.600 en Guadalajara).
  • Anulación de la subasta: cuando el especulador no podía traspasar su derecho, pedía la anulación, alegando inexactitudes en la subasta. Aunque no prosperase, el especulador ganaba tiempo (2 años de media).
  • Quiebra en segundo plazo y sucesivos: algunos intermediarios pujaron en subastas para las que no tenían recursos y trataron de poner las fincas en alquiler para hacer frente a los pagos. Al no conseguirlo, Hacienda le incautó el bien, y si tenían antecedentes, les exigió los pagos pendientes de otras subastas en las que habían intervenido. Algunos acabaron en la ruina.
  • Subastas desiertas: por falta de atractivo y/o precio alto, pero también por concertación de los compradores. Algunas veces  el bien volvió a sus dueños iniciales.

Hubo casos de resistencia de vecinos que acudieron a los juzgados (de paz y comarcal) por propiedades comunales, con escaso éxito. La Iglesia planteó una resistencia numantina, acogiéndose al Concordato (desde el púlpito, los medios, las tribunas políticas, … ¿les suena?) y consiguió interrumpir el proceso (de 1.856 a 1.861), hasta que el Partido Conservador le otorgó todas las compensaciones que pedía.

Nuestro agradecimiento eterno al profesor D. Félix González Marzo, sin el cual esta serie de artículos sobre la Desamortización de Madoz en La Ribera no hubieran sido posibles.

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La playa del molino de Muriel

Esta playa poco profunda esta situada tras el molino de Muriel, en un paraje muy frondoso, rodeada de árboles y rocas. Con suelo de piedra y grava gruesa, es  ideal para los niños.

Se accede a la playa por la pista que va al  molino; y unos metros antes de llegar se toma un desvío a la derecha donde poco después se dejan los coches. La playa está a tiro de piedra. Aunque el Pozo de los Ramos deja escapar un pequeño caudal, el Sorbe no deja de correr,  y crea un entorno agradable. Solo en años de fuerte sequía no hay opción de baño.

Este es un lugar excelente para pasar el dia y organizar excursiones: al azud donde nace la caz del molino (basta con seguirla), el barranco de la Hoz (a la izquierda del merendero siguiendo los pinos, perpendicular al río), la vereda del Sorbe que sigue el curso del río por la margen izquierda hasta la presa, cuando la maleza lo permite, …

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Desamortización de Madoz en Valdesotos

La Iglesia prohibía expresamente a los eclesiásticos que compraran bienes expropiados del clero, so pena de excomunión. Aunque en la provincia de Guadalajara hubo 26 clérigos que compraron bienes desamortizados, solo 10 contravinieron la orden. Entre ellos Andrés García Castillo, presbítero (cura) de la capital que invirtió en un periodo de 10 años 200.000.- reales (su salario anual estaba en torno a 14.000.-).

El molino fue comprado a tercias por labradores de Arbancón, Valdesotos y Valdepeñas. Labradores compran a medias un gran baldío para pastos (la importancia de la ganadería) y hasta una casa. Los censos redimidos eran de tierra y poco importe, al igual que la fragua.Lar-ami

La poza de Doña Urraca

Esta poza de leyenda tiene grandes atractivos para el baño (otra playa de agua dulce), y no solo por el tamaño y/o la limpieza de sus aguas. Situada bajo el puente árabe, se extiende a ambos lados: en la de arriba, cascada, rocas y enfrente el Sayal (esta poza se llama la Tabla). Abajo la cueva del pollo y una frondosa arboleda (el pozo del Fresno).

Se accede por una vereda bastante empinada que sale a 50 metros del puente, en dirección hacia la presa, por la margen derecha. Existe otro acceso algo más complicado por la margen izquierda, enfrente del que describimos. Una sendita baja desde el mismo puente (margen derecha)  a una fuente de agua potable, algo escondida junto a una higuera.

El caudal ecológico del río, aunque escaso, no deja de fluir. El Sorbe que transcurre encañonado entre rocas, tiene aquí rincones muy hermosos. A pesar de su cercanía a Beleña  y de su belleza, la poza es poco utilizada, quizás por la frialdad del agua, la poca sombra y  la proximidad del pantano.

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Desamortización de Madoz en Valdepeñas

En la época, Valdepeñas era el municipio más poblado de La Ribera y sus bienes comunales abundantes. Aparecen solares, casas, bodega, pajar, fragua y molino (que luego fue fábrica de luz, a orillas del Jarama). Abundantes viñedos de pequeño tamaño, acorde con la tradición vinícola del pueblo.

La Asociación de vecinos desembolsó una fortuna por 400 fanegas de baldíos para pastos, lo que da idea de su poderío. Funcionarios y artesanos aparecen como compradores; el poderoso propietario de Castilmimbre invirtió 165.000.- reales en varios pueblos de Guadalajara.Lar-ami

La playa de Muriel

A pesar de su corto recorrido (50 kms) y de que alimenta dos embalses (El Pozo de los Ramos y Beleña), el río Sorbe aún tiene agua y espacio suficientes para adornarse con playas de agua dulce, como la de Muriel ó la poza del Puente Culebro.

La playa de Muriel está situada en la recula del pantano de Beleña, justo bajo el puente de la carretera GU-143, en la margen derecha. La poza, rodeada de una frondosa arboleda, es muy profunda, tanto que algunos jóvenes se lanzan al agua desde el pretil. Cuando el embalse está muy lleno (este junio), la playa desaparece.

Se accede por una vereda que sale de la carretera al pueblo junto al puente. Su cercanía a Muriel y su singularidad hacen que la playa esté muy concurrida en fin de semana. Por ello, algunos prefieren ponerse a remojo un poco más arriba, en tramos del río poco profundos y muy hermosos junto a la senda negra.

Obviamos los pantanos, ya que la ley prohíbe el baño en las aguas que abastecen a la población; en algunos lugares y/o fechas (la romería de Peñamira)  los guardas hacen la vista gorda.

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Desamortización de Madoz en Puebla de Beleña

Carlos I en 1.528 otorgó a los alcaldes las competencias sobre hospitales que la ley de Beneficencia de 1.849 transfirió a las Juntas Provinciales. En el  XIX existían hospitales rudimentarios, creados por fundaciones, hermandades, particulares y/o la iglesia. Sus gastos se sufragaban con rentas (de bienes propios) e impuestos de  instituciones, “el decimal”, que gravaba el 10% sobre rendimiento.

La  Beneficencia aportó pocos bienes a la desamortización, salvo el caso del baldío  de “Los rehenes” de Puebla de Beleña.  Otra excepción fue la compra de tierras del Conde de Vegamar (senador vitalicio), ya que la nobleza no tenía capacidad de compra y sus bienes estaban  hipotecados.Aparece otro acaparadorDiego García, diputado provincial y en las Cortes, que invirtió 277.000.- reales en la compra de casas, censos, baldíos, molinos, … en varios pueblos de la provincia durante 15 años.

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Una curiosidad histórica del botarga

Los estudiosos de nuestra fiesta más ancestral confirman que el botarga es citado por primera vez por Guillen de Castro en su obra “Las Mocedades del Cid”, publicada en 1.605. Hemos encontrado una cita anterior en un romance sobre las bodas del Cid, que apareció por primera vez en el Romancero General de 1.600:

  • Entrose a vestir de boda
  • Rodrigo con sus hermanos;
  • quitose gola y arnés
  • resplandeciente y grabado:
  • pusose un medio botarga
  • con unos vivos morados,
  • calzas, valona tudesca
  • de aquellos siglos dorados

D. Ramón Menéndez Pidal  en su libro “Flor nueva de Romances Viejos”  explica que el romance esboza el lujo sencillo de la época medieval, oponiéndolo a las modas de fines del siglo XVI (fecha de los versos) con almidonados en trajes y cuellos.

Aquí el significado de BOTARGA tiene más que ver con “especie de calzón ancho y largo que se usaba antiguamente”  que con las primeras acepciones del Diccionario: en las mojigangas y en algunas representaciones teatrales, vestido ridículo de varios colores (y persona que lleva este vestido).  Y nos ha parecido interesante reflejarlo aquí para que quede constancia.

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