Desde lo alto de la carretera GU-211, que viene de Valverde de los Arroyos hacia Umbralejo (hay mucho que contar de este singular pueblo), se intuye el molino a orillas del río Sorbe. El Diccionario Madoz (año 1.846) recoge su existencia, aunque sospechamos que su origen es anterior.

Molino de balsa, la caz toma el agua del río Sorbe a 100 metros y la suelta 50 metros después; es lo único que se conserva en un estado razonable, además del enclave. El resto está comido por la maleza, en estado ruinoso y su visita resulta peligrosa (convendría poner un letrero bien grande para evitar desgracias).
De pequeño tamaño, construido en caliza y tejado de pizarra a dos aguas, aún conserva en su interior la muela (protegida por un caparazón a medida) y la tamizadora, en aparente buen estado. Viga verticales sujetan la viga del caballete que aún se mantiene. Escombros, restos de madera y basura de visitantes desaprensivos completan la imagen.

Una tapia rodea el molino y la pequeña parcela que servía de huerta. A pocos metros un refugio de montaña, sucio y abandonado, que dudamos cumpla con su cometido. El río Sorbe a la altura del molino crea una balsa, que permite refrescarse y es muy visitada por los pescadores.
Un bonito lugar de la Sierra Norte de Guadalajara, que podría ser aún mejor si se se limpiara de maleza, se descombrara el molino y se consolidara lo que queda. Sitio y arboleda tiene; las vistas vienen de serie.
Lar-ami

En 1.895 se creó la 






Dicho así no impresiona, pero circulando por las carreteras comarcales que cruzan la sierra se obtienen imágenes tan impactantes como estas.
Según el
Es mencionado en el
El decreto
Los vecinos se enfrentaron a las máquinas y las pararon tantas veces como hizo falta. Tras múltiples gestiones en Madrid con el
Algunos más atrevidos sitúan un ramal de la
Según Soler, las expectativas en base a los primeros ensayos, dieron unas cifras que superaban a las más rentables del mundo: