La villa de Retiendas

En el documento de fundación del Monasterio de Bonaval (año 1.175) aparece  “Arretiendas” que ya tenía iglesia. En citas posteriores figura como barrio de Tamajón (pleitos con la Sierra de Ayllon, 1.586) y en el Catastro de la Ensenada (1.752, limitando con la villa de Buenabal).

Cuando Fernando VII instauró el Absolutismo (mayo 1.814), confirmó los privilegios fiscales de nobleza y clero, agravando  los problemas de la Hacienda Real. Entonces se aplicó un decreto de Felipe IV (1.656), concediendo independencia y villazgo a lugares para recaudar nuevos impuestos. Así ocurrió con Retiendas, según el decreto de julio 1.814, publicado por El Vocero de la Serranía.

RetiendasEl documento de segregación sugiere que fueron los vecinos quienes lo solicitaron. Detalla población (> 60 vecinos), riqueza ganadera (100 cabezas de vacuno, 1.300 de caprino, 500 de lanar, 150 cerdos, 58 caballos) y agrícola: “terreno para sembrar toda clase de granos y semillas, plantas, huertas y montes con abundancia para cría de cerda”. Asimismo la justifica por la distancia a Tamajón, el mal estado de los caminos y porque desde 1.793 dispone de algunos servicios “independientemente y de por si, como cirujano, herrero, cura párroco y Toro-padre”. 

Y por todo ello “se ha servido concederos la gracia de privilegio de villazgo con jurisdicción civil y criminal, sin limitación alguna ni dependencia de la villa de Tamajón, en la forma ordinaria y bajo el servicio acostumbrado…”.  Pero la segregación no fue fácil y originó disputas entre ambas villas, como el que se planteó en 1.819 ante el Consejo de Castilla “sobre facultad para señalar sitio para dehesa boyal … »

 Lar-ami

La saca de la madera

La Junta de Castilla La Mancha gestiona los pinares de La Ribera. De forma rotatoria por zonas, adjudica la saca de la madera aprovechable a empresas privadas.Aunque suponemos que la selección, corta, saca y limpieza del ramaje no utilizable debe corresponder al adjudicatario, no parece que sea  así. Al menos por lo que se observa: troncos desperdigados, ramas secas, pinaza amontonada bajo los pinos, rodales donde abunda restos de madera (y de los otros)…

Cierto que durante el otoño, y con el beneplácito de la Junta, los vecinos recogen y almacenan esta madera como leña para el invierno, pero durante el verano no dejan de representar un peligro. 130626 saca

Máxime ahora cuando se han reducido los efectivos de las Brigadas contra incendios,  cuya labor resulta impagable. Este año un ERE infumable del GEACAM ha sido anulado por la Justicia, aunque la Consejera recurrirá la sentencia y en un alarde democrático, insiste en que se llevará a cabo.

Cuando vemos las pilas de troncos al sol en los cruces de camino en espera de ser transportados, nos preguntamos para que sirve la publicidad contra incendios (ese coste si se puede reducir) si no limpiamos el bosque.

Lar-ami

Apuntes sobre el Señorío de Beleña

Este Señorío se constituye en 1.170 por la cesión, por los servicios prestados,  del rey Alfonso VIII a Martín González.  Tras la abolición en 1.837, reinando Fernando VII, los pueblos que lo integran pasan a ser municipios independientes. Apuntes

Pocos años se produce una reorganización, quedando extinguidos los más pequeños que pasan a integrarse en pueblos vecino de mayor población, como se recoge en  el censo de 1.857: La Romerosa se incorpora a Aleas y Sacedoncillo a Muriel. Asi se detalla en un curioso texto del MAP, “Variaciones de los municipios de España desde 1.842”, que incluye datos interesantes:

  • Beleña pasa a llamarse Beleña de Sorbe el  2 de julio de 1.916
  • Un decreto del BOE de 11 de enero de 1957 indica que no procede la fusión de oficio de los Municipios de Muriel y Tamajón. Se ha demostrado que no concurren las circunstancias de necesidad y conveniencias, económica y administrativas, conforme a la ley de Régimen local  de 24 junio de 1.945.
  • El BOE publica un decreto de fecha 9/12/1.970 por el que se extingue Muriel y su territorio se incorpora a Tamajón.
  • Beleña de Sorbe y Aleas se extinguen el 23/12/1970 y sus territorios se incorporan a Cogolludo

Lar-ami

Los colores del pinar

130621 pinocolor 2Siempre se ha comentado que los pinares de repoblación tardan mucho tiempo en convertirse en auténticos bosques. De hecho, es patente que escasean plantas (además de setas, níscalos, pinaza y similares), pájaros y animales, siendo el silencio el rey.130621 pinocolor 3

En La Ribera, han transcurrido más de 40 años desde la repoblación y, dependiendo de la humedad del terreno hay ecosistemas muy ricos.

130621 pinocolor 1Incluso en los más secos conviven ardillas, corzos, paseriformes, palomas y plantas autóctonas en armonía.  Y en esta primavera tan especial que se va alargando, el suelo adquiere un color distinto al rojo de la arcilla, en contraste con los verdes del enebro y los marrones de la flor de pino.

 Lar-ami

El reloj de Bonaval (V)

…Y al llegar la noche, y caer las tinieblas cual légamo viscoso y repugnante que escurriendo desde los negros tejados de pizarra fuera anegando callejones y almas, presos, ya, de un pavor indescriptible decidieron salir hacia el monasterio armados de antorchas.

130620 reloj bonaval VComo una exhalación de la noche oíase por los robledales (1) cercanos la apagada salmodia de los monjes que, reunidos en la iglesia (2), oficiaban una misa de difuntos (3) por el alma del hermano caído, cuando la fiera turbamulta llegó al monasterio. Y enfurecida, prendióle fuego por sus cuatro costados, levantándose rápidamente hacia el cielo, entre el crepitar de las llamas, un infecto turbión de humo, centellas y enloquecidos gritos de desesperación e ira.

Ilustracion de FITO del relato original
Ilustracion de FITO del relato original

Al amanecer, igual que colosales guerreros inmóviles entre la niebla, ennegrecidos jirones de muros daban vela a los cuerpos calcinados que, esparcidos por doquier, yacían a sus pies. En esa muerte y desolación quiso el destino que viniesen a parar el antiguo monasterio de Bonabal y todos sus moradores.

Años más tarde Alfonso VIII de Castilla, el victorioso monarca de las Navas de Tolosa, mandó edificar en el lugar un monasterio cisterciense, quiere la tradición que sobre los restos del primitivo (4), que se ha hecho famoso en la zona por su recogimiento y devoción, y también por un cierto licorcillo de guindas (5) cuya secreta fórmula guardan los monjes con extremado celo.”

  1. El camino hacia el Monasterio atraviesa un bellísimo robledal.
  2. Inicialmente, parece ser que la iglesia es lo que hoy conocemos como  Sacristía.
  3. Los oficios de culto estaban muy regulados en el Cister.
  4. Aquí la leyenda confunde épocas.
  5. En el inventario de 1.510 figura un alambique y las guindas abundan en La Ribera.

Una leyenda preciosa. Esperamos que los comentarios hayan ayudado a situarla en el contexto historico del Monasterio. Gracias al Dr Jurado Serrano y a Emilio Gamo por compartirla.

Lar-ami

El reloj de Bonaval (IV)

Cuenta el relato…Animado por tan desatinado propósito abandonó sigilosamente su celda una noche aprovechando el descanso de los monjes (1), y subió a tientas por la lóbrega escalera que, como el interminable intestino de un ofidio, ascendía retorciéndose por el interior de la torre almenada del monasterio, una de cuyas troneras daba a la fachada en que estaba situado el cuadrante. 130619 reloj Bonaval IV

Por la angostura salió (2), y agarrándose como mejor pudo a las grietas de los sillares logró llegar hasta el reloj. Su trémula mano a punto estaba de asir el estilo cuando, perdiendo pie, se precipitó al vacío, con la añadida desgracia de ir a quedar prendido por el cuello en uno de los anzuelos de la punta de lanza con que el constructor, caprichosamente, había adornado el final del gnomon.

De esta horrible manera, agitando inútilmente los brazos en la fría obscuridad entre atroces estertores y angustias, fue a entregar el extraviado monje su postrer aliento; cumpliéndose así la sentencia que en el cuadrante estaba grabada: «Nihil torquet mei recta via».

DIbujo de FITO que acompañaba al relato riginal transcrito por Emilio.
Ilustracion de FITO del relato original, transcrito por Emilio.

Con las primeras luces del alba y antes de que los monjes encontraran el exangüe cuerpo del desdichado, acertó a pasar por allí un pastor (3)  que descubrió el macabro espectáculo. Aterrado, corrió a la aldea, contando a todos lo que sus ojos habían visto, no sabiendo nadie hallar otra explicación al suceso que no fuese la de que aquello era obra del Diablo, de tal suerte que a medida que fue transcurriendo el día la excitación y el miedo de los aldeanos no hizo más que acrecentarse (4)… 

  1. Es muy probable que las celdas de los monjes estuvieran al final de la escalera (el monje avieso debería bajar y no subir).
  2. Descripción muy realista, que coincide con la forma del edificio.
  3. En el Monasterio de Bonaval el ganado era cuidado por pastores, nunca por los monjes.
  4. La relación de los vecinos con los monjes no siempre fueron cordiales, sobre todo en sus últimos años como Monasterio.

 Lar-ami

El reloj de Bonaval (III)

El relato de Emilio Gamo continua:  “…Por aquel entonces vivía allí un monje avieso y mendaz que mantenía relaciones carnales con una joven del pueblo, esposa de un viejo hacendado, con la que, valiéndose de la laxitud de costumbres (1) que imperaba en el monasterio, se veía antes de que el marido volviera del recorrido que cada semana solía hacer por el más lejano de sus predios. Servíanse los amantes para sus encuentros de un molino abandonado y casi en ruinas, situado en una curva del mismo río que bañaba los huertos de la abadía (2).

Allí esperaba el monje, consumido por la lascivia y la incertidumbre, la llegada de la mujer, con la que yacía recorriendo todo su cuerpo con la avidez de un condenado al que por un instante le fuese dada la oportunidad de la huida: sus labios temblorosos, su cuello, sus turgentes pechos, la curva añorada de su vientre, la húmeda y tibia hendidura en que, como acogedora oquedad, terminaba el desfiladero de sus muslos, por el que ascendía igual que un penitente hasta llegar a ella, y en la que al fin se cobijaba rendido y exultante cual si alcanzara su destino después de un largo y fatigoso viaje (3).130618 Reloj Bonaval III

Mas como quiera que con la llegada del nuevo Abad se impusieron severamente las reglas de la Orden, andaba el depravado sumido en el desorden del deseo, ya que no encontraba manera de salir del monasterio antes de que, al dar completas, los monjes se recluyeran en sus celdas, y para entonces era demasiado tarde, pues el afrentado marido había vuelto del viaje.  Así las cosas, al insensato, en su calentura, no ocurriósele nada mejor que anticipar la vida del monasterio doblando el estilo del reloj de sol, de forma que señalara las horas con adelanto (4)…»

  1. Algunos dicen que la decadencia de Bonaval comenzó con el replanteamiento del Monasterio (XII)
  2. Puede ser el molino de Tamajón que se cita en el acta de fundación que recoge el Dr Jurado. Los otros molinos son muy posteriores.
  3. Este pasaje erótico recuerda al Libro del Buen Amor del Arcipreste de Hita, que anduvo por estos lugares.
  4. Una vieja tradición dice que los relojes de Bonaval atrasaban siempre, para que los siervos trabajasen más horas de las ajustadas.

Lar-ami

El reloj de Bonaval (II)

Ahora que ha terminado el Maratón de los Cuentos en Guadalajara, seguimos con el relato de Emilio Gamo en el Vocero de la Serranía:

«Hace mucho, muchísimo tiempo, se erguía sobre las umbrías riberas del Alto Jarama un viejo monasterio (1) que llamaban de Bonabal. Y cuéntase que a la muerte del anciano Abad, que a la sazón regía sus destinos, fue designado como sucesor un hombre justo y docto que, habiendo viajado por todo al-Ándalus, poseía grandes conocimientos sobre Alquimia y Astronomía (2). Ya desde el principio los habitantes de la aldea cercana (3) no vieron con buenos ojos el nombramiento, corriéndose por la comarca rumores de toda laya sobre prácticas demoníacas y extraños prodigios que acaecían en el monasterio auspiciados por el Abad.reloj Bonaval II

Y al ordenar éste construir en la fachada principal un cuadrante solar (4), que habría de servir para indicar fielmente las horas litúrgicas (5) por las que regíase el cenobio, las gentes del lugar, que nunca habían visto ni tenido noticia de semejante artefacto, quedaron espantadas, creyendo sus ignorantes mentes que aquellas extrañas líneas y signos, aquel hierro de enigmática orientación, no podía ser más que un símbolo satánico que, en lugar de la cruz, el Abad había mandado levantar como sello de su pacto con Lucifer (6)

  1. Alfonso VI conquistó la zona en 1.085 (no hay constancia de cenobios cristianos en territorio árabe) y Bonaval fue fundado en 1.164.
  2. Algunos monjes bajaban a los reinos del sur en busca de conocimientos
  3. ¿Retiendas?
  4. Los relojes solares ya se usaban en Mesopotamia; los romanos lo trajeron a Hispania y los árabes divulgaron su uso. Canteros y constructores del Románico hicieron el resto.
  5. Las horas canónicas de la regla de San Benito son del siglo VI, pero el Cister las reforzó.
  6. Los relojes solares eran esféricos; hacia el año 1.000 se usaron por primera vez los cuadrantes solares en al-Ándalus y de ahí pasaron a los reinos cristianos.

Lar-ami

La leyenda del reloj de Bonaval

La Plataforma “Salvemos a Bonaval” y  “El Vocero de la Serranía”, están interconectando a todos los que amamos este Monasterio para evitar su ruina total. Además está sirviendo para divulgar sus encantos y que afloren tradiciones y leyendas ya olvidadas.

Así un buen amigo, Emilio Gamo, divulga en el Vocero un relato que, según dice, otro autor encontró en un manuscrito de la iglesia de Retiendas y lo colgó en la Red. 130613 leyenda Bonaval

Parece ser que en el reloj solar (hay 3 en el Monasterio) de la fachada principal, según  costumbre, había una sentencia: «Nihil torquet mei recta via» que significa «Nada tuerce mi acertado camino». Toda una premonición sobre los sucesos posteriores en el Monasterio, según cuenta el relato.

En los próximos días lo transcribiremos tal cual, pero añadiremos anotaciones, sacadas de la tesis del Dr Jurado Serrano  y de este blog, que la complementan. Para confirmar una vez más que «toda leyenda tiene un poso de verdad».

Lar-ami