Según cuenta Paco, propietario de la casa rural que protejo y guardo, la Enciclopedia Álvarez enseñaba que el agua (pura) era incolora, inodora e insípida. Ahora confundimos pura con natural para venderla mejor.
Aceptando que el agua natural es inodora, no podemos decir que sea insípida. En caso contrario resultaría difícil explicar el trabajo de los catadores, esos profesionales que, al estilo del sommelier, recomiendan el agua más adecuada (y más cara) para la delicatessen que pagaremos a precio de oro.
Ni tampoco incolora. En La Ribera, el color del agua viene dado por la naturaleza del terreno:
- Si es roca caliza incolora, como ocurre en Valdesotos, Almiruete, Muriel, Alpedrete y Valdepeñas.
- De terreno arcilloso, color rojizo, como en Puebla de Valles, Retiendas y La Mierla
- Si es tierra caliza, el agua es de color lechoso, como en Puebla de Beleña.
Y todas son naturales; incluso tenemos aguas medicinales en fuentes de Tortuero y Beleña de Sorbe.
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