- ¿Quién no ha querido escribirle un cuento a su hijo?
- ¿Cuantas veces hemos deseado recoger esa leyenda oral del pueblo?
- ¿No has soñado con re-escribir los cuentos de la abuela, a la manera de como ella los contaba?
- ¿Cuantos hemos pensado en redactar nuestras vivencias y recuerdos para dejárselas a los nietos?
La escritura, como la lectura y el lenguaje, son consustanciales al ser humano. La dificultad está al principio, en disfrutar escribiendo y en conseguir que lo escrito resulte ameno al futuro lector. Para ello hay unas reglas muy sencillas y unos cuantos trucos. Todos podemos aprenderlos para cumplir estos deseos.

En la casa que protejo y guardo nos hemos propuesto ayudarles, incluyendo una actividad que hemos llamado “Taller de escritura”. Durante 2 horas detallaremos normas y líneas maestras para que escriban de forma amena y divertida el cuento para su hijo, la leyenda del pueblo, los cuentos de la abuelo y/o sus recuerdos.
(Ya perdonarán lo pretencioso del nombre, pero de alguna forma había que llamar a esta actividad que, por primera vez, se pone en marcha en la Sierra Norte y en el Turismo rural)
Además servirá de breve introducción a la escritura, cuyo aprendizaje se podrá completar en un Centro especializado. Todo un reto por lo novedoso del tema. La experiencia de Lar-ami como bloguero y de Paco Martín como autor (de libros, cuentos y artículos) ofrecen suficientes garantías.
Lar-ami
En tierras de

“Dicen que hace mucho tiempo hubo un cabrero que cada mañana ordeñaba una cabra sobre un cuenco en la roca para alimentar a una culebra. Cuentan que el chico tuvo que irse a servir al Rey y tardó 5 años en volver. Acudió a la roca para ver a su culebra, que se le acercó por detrás, se le enroscó en el cuello y lo ahogó. Unos dicen que por venganza
Un día la cabrera que andaba por aquellos lugares coincidió con ella en la fuente. Cuando la chica le contó los síntomas y que nunca mantuvo relaciones con hombres, decidió ayudarla. La mujer observó junto a la fuente un rastro y preguntó a la joven si bebía de aquel agua. 
Un día, aprovechando el sol del mediodía, llegó Juan a la finca con su motosierra. Vio lo tristes que estaban los olivos y les dijo: «tranquilos, yo os pondré hermosos y todo el mundo admirará vuestra belleza». 
Pero quizás no se ha contado que el camino transcurre por un fantástico robledal, que los amarillos del otoño embellece en contraste con los verdes de los pastos.
Es el tiempo de escuchar el canto de pájaros y del
Un grupo de buceadores-arqueólogos revisaron el fondo del embalse; entre el fango descubrieron las trazas de una construcción romana. Una semana después, tras más de 50 inmersiones y por el tamaño de las ruinas (1.5 Has), se supo que correspondía a una ciudad,