Debe ser que me voy haciendo mayor… pero cada día me fijo más en los detalles. Sobre todo cuando camino por sendas que he recorrido muchas veces. Quizás porque es una forma de encontrar nuevas sensaciones.

Ahora al final del otoño, los robledales presentan una imagen espectacular. Aun conservan los amarillos y parte de sus hojas, pero los suelos ya están alfombrados con ellas.
Troncos y ramas se hacen más visibles, y ponen al descubierto sus peculiaridades: ese musgo que lo recubre, le roble seco que se mantiene en pie, la rama que brota del tronco partido por el viento, raíces y ramas simétricas,…

¡Y me emociono al contemplar tanta belleza! Las imágenes no les hacen justicia pero dan una idea de lo que quiero expresar.
Lar-ami

Sobre todo cuando oigo a los políticos llenarse la boca de
Y está siendo urgente que se eliminen arbustos, pastos y maleza de tejados y muros (hasta una higuera hay) que supone un sobrepeso en la delicada estructura del edificio. Además las raíces penetran entre sillares y generan grietas. En pocos años este 
Si bien
Situado en la 
A la salida del casco urbano sorprenden los casillos 





A partir del 1 de enero de 2.017, se publicarán 3 entradas semanales (lunes, miércoles y viernes)
Aunque, desgraciadamente,
Como esos chopos temblones a orillas del 
Algo más complicado es verlos posados en el suelo y a corta distancia aunque en temporada de caza, como ahora, se presentan algunas ocasiones. Si tienes suerte, obsérvalos durante unos minutos y haz fotos.
Te parecerán que están posando para ti, cambiando de posición con suavidad, como si de un ballet se tratara.