Las cascadas del Aljibe: el lugar

El caminante tiene tendencia a irse hacia las cascadas, que se intuyen a la derecha; se oyen cuando el caudal es abundante (como el 23 de marzo). Pero tras hora y cuarto de ruta, merece la pena dedicar 5´ más al arroyo que con su agua crea el espectáculo.

Un arroyo más, sobre suelo rocoso (caliza y pizarra) que presenta como curiosidad un cuasi puente (2 troncos y un listón, que se mueven con solo mirarlos) que busca de fotos inéditas (con el caudal crecido no hay forma de pasar al otro lado). Desde aquí una senda recorre 100 metros hasta las cascadas del Aljibe.

No te las voy a describir. Tienes que verlas y disfrutarlas; dedícales tiempo (si es posible, en soledad y/o la compañía elegida; solo hay que madrugar o elegir un día entre semana). En la Sierra Norte de Guadalajara estos lujos aún son posibles.

Antes de emprender el camino de vuelta (tan espectacular como la ida), baja hasta la desembocadura del arroyo en el Jarama (en verano un remojón viene al pelo). En este 23 de marzo, con semejante caudal, no pude sacar las cascadas en una sola foto ni me pude acercar lo suficiente al río. Pero no me importó, y seguro que a ti tampoco.

Lar-ami

Una ruta mágica: las cascadas del Aljibe (ida)

Muy conocida, de esta ruta mágica (preñada de leyendas) hay detalles que, posiblemente, no se hayan contado antes. El día estaba fresco (3º a las 7.30 h. del 25 marzo), la nieve cubría las Sierras, y amanecía en un entorno negro, con la soledad como única compañía. La Sierra Norte de Guadalajara es así.

El sol nació junto al Ocejón, reflejando su luz en laderas y crestas. Mientras avanzábamos por la ruta, a nuestra espalda surgía Roblelacasa, negro, en puro contraste con el blanco de la sierra. De frente la vertiente norte, iluminada y nevada, de la Sierra de Concha; en primer plano el verde intenso de jaras y retamas.

Media hora después surgía Matallana, apenas visible en la lejanía, oculta entre encinas y robles. A su derecha el paisaje agreste del Asomante y los cauces de Jarama y Jaramilla (en medio de ambos, invisible desde aquí, la muralla china).

Pasada la cancela bajo los robles, tomamos la vereda de la izquierda, que luego va paralela al Jarama a media altura; desde aquí la visión del río impresiona. En un prado de la otra orilla, unos corzos pacían en rebaño. Apenas hora y cuarto en la que disfrutamos de una cascada de imágenes que, de por sí, ya merecían la excursión. ¡Y aún nos faltaban las pozas del Aljibe y el camino de vuelta!

Lar-ami

Una tarde de primavera en la Sierra Norte de Guadalajara

Viento, frío, lluvia,… eran los elementos que configuraban la tarde del 30 de marzo, poco propicia para salir al campo, … excepto para los amantes de la naturaleza, que ajustamos la excursión a las condiciones atmosféricas.

Por eso elegimos el camino de la Hoz, un precioso paseo (apenas 30´+30´) que partiendo de la ruta verde, sigue el cañón del río Concha a media ladera hasta llegar a Tortuero ( una auténtica joya su puente). Esta ruta nunca defrauda, aunque se conozca bien, porque siempre muestra detalles que antes pasaron desapercibidos.

Los restos del castillo de Tortuero, el azud junto a las ruinas del molino maquilero (de grano), una decena de cascadas cantarinas (aguas abundantes han limpiado el cauce y los árboles desnudos de la orilla dejan verlo), el cañón en perspectiva,son algunos ejemplos.

La visión de un corzo cruzando la vereda, dos parejas de perdices en cortejo, un buitre y un avión que mostraban formas diferentes de volar, … completaron una tarde deliciosa. En soledad. ¿Y aún te preguntas por qué estoy enamorado de la Sierra Norte?

Lar-ami

Accidente de avión en la Sierra Norte: el rescate

El 8 de febrero de 1.956  ABC informaba que los restos del avión se habían encontrado en una paraje muy agreste de Peñalba de la Sierra, situado a 1.200 mts, conocido como “La Majada del Chacho”. Según decía por fuerzas de la Guardia Civil y vecinos de Colmenar de la Sierra; (2 días después ABC reconocía que los primeros en llegar a los restos fueron los voluntarios Basilio Serrano, Santiago Pérez y Santiago García).

El 9 de febrero ABC explicaba que la parte posterior del avión (lo único que se conservaba entero) estaba semi-enterrado en la nieve, con señales de haber tocado en algún risco antes de estrellarse de frente contra una pared vertical. Los pequeños trozos del avión estaban esparcidos sobre la ladera, al igual que los restos de los tripulantes; había señales de fuego (el avión llevaba 200 litros de gasolina) pero no estaban calcinados.

La operación de rescate del día 8 resultó muy penosa, por el hielo y la nieve, ya que las caballerías no pudieron llegar hasta el lugar del siniestro. Los restos de la tripulación fueron depositados en varias mantas que, en grupo de 4 voluntarios por manta, bajaron hasta donde esperaban los animales, (algo más de 1 kms)  que desde allí  las sacaron a la pista. Cuatro ambulancias las llevaron, primero a Riaza (donde llegaron a las 15.30 h.) y luego a Madrid (18.00 h).

Sus relojes estaban parados a las dos menos diez, y sus restos no estaban carbonizados, por lo que no fué difícil identificarlos. La capilla ardiente se instaló en el Hospital General del Aire (C/ Princesa). El entierro fue el día 10 a las 12 h;  asistieron ministros, militares de alta graduación, gobernadores,… tal y como detallaba ABC en su edición del 10 de febrero.

Hoy en La Majada del Chacho hay una cruz en recuerdo de este accidente, que no sirvió para poner en el mapa a Peñalba de la Sierra (ni a la Sierra Norte). La excepción que confirma la regla.

Lar-ami

Accidente de avión en la Sierra Norte: la búsqueda

El 4 de febrero de 1.956 ABC le dedicó 1 página al accidente, pero la información que aportaba no resolvía el misterio. Contaba que se había ampliado la búsqueda a la Sierra de Albarracín (Teruel) y que el coronel jefe del II Tercio de la Guardia Civil había establecido su puesto de observación en Madriguera (Segovia).

Aviones de las bases de Getafe y Valladolid (más de 15) sobrevolaron la zona. Grupos de recate de los pueblos situados en la ruta, coordinados por la Benemérita, recorrieron la zona a pié y con tractores. Nevadas continuas, ventiscas y temperaturas entre -9º y -14º dificultaron la búsqueda (hubo casos de congelación entre los voluntarios). Cundía el pesimismo y no había esperanzas de encontrar supervivientes.

El dia 5 febrero ABC informaba que en la provincia de Segovia, la búsqueda se centró en Somosierra y la Sierra de Ayllón. En Guadalajara 300 guardias civiles y más de 1.000 voluntarios (todos los hombres útiles de Galve, Condemios, Campisábalos, Villacadima, Cantalojas,... ) recorrieron las Sierras Gorda, del Bulejo, de Pela y del Altorey.

La búsqueda se intensificó en el Moncayo, Soria (Sierras de las Cabras y Ligeras) y se extendió al Señorío de Molina y provincias limítrofes (Cuenca y Teruel). A los aviones españoles se unieron 2 unidades de salvamento americanas (procedentes de Casablanca) y 2 helicópteros que apenas pudieron actuar por la fuerte ventisca. La temperaturas bajaron hasta -20º. Al final del día no había aparecido resto alguno.

Las expediciones de rescate continuaron en días posteriores con mayor ahínco si cabe, pero sin resultados … hasta a las 18.00 h. del 7 de febrero (6 días después). ABC daba la noticia al día siguiente, pero esto lo contaremos mañana.

Lar-ami

El Corcovado, un rincón mágico

Ya confesé públicamente que El Corcovado era uno de mis rincones favoritos y expliqué mis razones. Por eso no debe extrañarte que vuelva a él con frecuencia.

Me gusta hacerlo especialmente cuando las condiciones meteorológicas son diferentes (con lluvia, niebla, viento, nieve,…) y con los cambios de estación. Las cascadas y el arroyo Valhondo suenan distintas, los colores cambian y siempre descubro algo nuevo. Además me relaja.

La aproximación siguiendo la ruta verde hacia El Vado, por sí sola ya merece la pena.

Lar-ami

Accidente de avión en la Sierra Norte de Guadalajara

Cualquier sierra importante cuenta con un avión estrellado en sus montañas; este hecho luctuoso provoca que los medios pongan la comarca y el lugar en el mapa. Así ocurrió con la Sierra Norte de Guadalajara y Peñalba de la Sierra en el año 1.956 (nuestro agradecimiento a Rafael Hernández que nos puso en la pista)

El ABC ofreció información puntual y diaria del accidente (dentro de las restricciones propias de la censura de la época). El 3 febrero  informaba que el día 1 un Junker postal, que volaba de la base militar de Villanubla (Valladolid) a la base de Valenzuela (Zaragoza), había desaparecido 20´ después de despegar. Formaban la tripulación 7 hombres, al mando de los tenientes Carlos Amat y Carlos Escat.

Se supo que minutos antes, la torre de control de Zaragoza informó a los pilotos que el aeródromo estaba cerrado por mal tiempo (el aterrizaje estaba previsto a las 15.00 h). Se estimó que el avión sobrevolaba las montañas entre las provincias de Segovia, Soria y Guadalajara cuando desapareció. Según parece, en las inmediaciones de Atienza se vio un avión con las luces encendidas y a baja altura.

Las bases de Getafe, Villanubla y Valenzuela realizaron algunas exploraciones sin resultado. Se avisó a los puestos de la Guardia Civil de los pueblos situados en la ruta prevista, que formaron grupos de voluntarios. Varias expediciones rastrearon sin éxito las estribaciones del Moncayo y de los Picos de Urbión bajo condiciones extremas debido al temporal de nieve y viento.

Lar-ami

Contrastes de primavera

No nos cansamos de repetir que uno de los encantos de la Sierra Norte de Guadalajara es su contraste de paisaje y color.

Cantarranas
Cárcavas Puebla de Valles

Esta primavera ofrece ejemplos espectaculares, gracias a las abundantes lluvias.

Jarama y Pico Centenera
Beleña y ermita Peñamira

Otros contrastes se deben a la mano del hombre, que también resultan impresionantes.

Grafitti en el corral
Trainning

¡Para disfrutar!

Lar-ami

Sobre La Romerosa (pueblo abandonado)

Ya escribimos sobre este lugar abandonado aunque no lo dijimos todo y/o no lo contamos bien. La Romerosa perteneció al Señorio de Beleña, desde su origen (siglo XII) hasta mediados del siglo XIX. En 1.857 pasó a depender de Aleas, que luego se integró en Cogolludo. Don Juan Luis Pérez Arribas, en su libro ”Pueblos perdidos”, nos ha descubierto datos interesantes (gracias maestro):

  • El pueblo fue abandonado a resultas de la guerra (in)civil; recordemos que el frente estuvo en el rio Sorbe. La Romerosa quedó entre dos fuego y resultó totalmente destruida (salvo la iglesia). Al final de la contienda solo volvieron (por poco tiempo) 2 familias. Cuando fue construido el pueblo nuevo de Aleas, se trasladaron allí (mediados de los años 40).
  • Descripción detallada de la iglesia con su croquis y otro del casco urbano (del año 1.904).
  • La iglesia (dependiente de Torrebeleña) en origen fue románica (solo conserva la espadaña), siendo re-modelada a comienzos del siglo XVIII.

Aclaremos que los pueblos de la Sierra Norte nacieron con la repoblación posterior a la Reconquista (siglos XII y XIII) siguiendo un modelo de urbanismo similar: casco urbano en torno a la plaza mayor, donde se ubicaba la iglesia (por supuesto románica), más o menos monumental según los medios de la población.

Si los vecinos no se sentían satisfechos con su iglesia, cuando la economía del pueblo lo permitía, sobre sus cimientos construían la nueva y/o re-modelaban la anterior, conservando los elementos más valiosos.

Lar-ami

Una primavera peculiar

Este año 2.018 será recordado (entre otras cosas) por una primavera extraña, en la que se alternan lluvia, sol, viento, hielo y nieve…. de forma anárquica (a nuestro entender). No piensan así los meteorólogos,  que hasta han puesto nombre a las borrascas.

Nogales
Ocejón y sembrados

En la Sierra Norte de Guadalajara esta primavera se manifiesta de forma peculiar, resaltando los contrastes. Incluso entre sus ríos Jarama y Sorbe.

Roble y el Pico Centenera
Roble entre las jaras

Una primavera lluviosa (que aún nos traerá más agua) que nos ayuda a olvidar la sequía que padecimos en otoño.

El Jarama desbordado
El Sorbe embravecido

Observen y disfruten. De nada, sabía que les gustarían.

Lar-ami