Barrancos en Z

Los barrancos calizos de la Sierra Norte tienen características comunes: muy agrestes, de laderas empinadas, al fondo corre un arroyo, la maleza de sus orillas y la estrechez del cauce los hacen poco accesibles, … y tienen forma de Z. Vallosera, Sorbe, Bornova,   Jaramilla, Jarama, … y afluentes son algunos ejemplos.

160503 bz 1160503 bz 2Pero donde mejor se aprecia es en Valdesotos. Los arroyos Carrizal, Gazachuela y Palancares crean barrancos de laderas imposibles de una belleza salvaje que embelesa al caminante. Aunque las imágenes dicen mucho, al natural impresionan.

160503 bz 34 bz 4En próximos días describiremos una ruta inédita,  para intrépidos que deseen gozar de estas bellezas naturales. Y de otras que en estos días de primavera presentan un aspecto único.

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Aprovechamiento del agua en la Sierra Norte

El beneficio que produce el agua Sierra Norte no se queda aquí. A fecha 26 de abril este era el estado y uso de nuestros embalses:

  • El Atance: 14 Hms3 (40%) Se dedica íntegramente a riego.
  • Alcorlo: 70 Hms3 (38,39%) Riego y cuando es preciso a consumo (apoyo a Beleña).
  • Beleña: 47,7 Hms3 (88,68%) Consumo del Corredor del Henares (300.000 habs)
  • El Vado: 48 Hm3 (85,71%) Consumo para la Comunidad de Madrid
  • Pálmaces: 15 Hms3 (48,39%) Riego.

La Confederación Hidrográfica del Tajo y el Canal de Isabel II imponen limitaciones (según el embalse) para actividades turísticas (pesca, baño, navegación,…) que merman el desarrollo de los municipios. Para estimar el beneficio generado y no percibido, he aquí algunos parámetros:3 aagua 2

• Los embalses dedicados a RIEGO no pagan nada, ni siquiera IBI, a los ayuntamientos cuyo suelo ocupan. Es una de las reivindicaciones de los alcaldes ribereños.
• Los pantanos que proporcionan agua para consumo pagan IBI, pero no en las cantidades que debieran corresponderles(s.e.u.o.). A bajo precio, que hay que actualizar según reivindican los alcaldes.
Consumidores y regantes pagan el agua y los impuestos correspondientes, que no llegan a la Sierra Norte. Por eso los alcaldes piden que se cargue el consumo con 1 céntimo/m3 (o lo que se acuerde) y lo recaudado se dedique a inversiones para el desarrollo sostenible de esta comarca y sus pueblos.

¿Se imaginan como podría cambiar la Sierra Norte con estas aportaciones de capital? Pues eso.

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Fiestas de mayo en la Sierra Norte

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,…

Por eso la Sierra Norte se pone sus mejores galas para romerías y fiestas tradicionales. Nuevos eventos complementan un mes alegre y lleno de vida (si faltase alguno, agradeceremos que lo indiquéis).

Ven a la Sierra Norte, un paraíso al alcance de todos.

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Las otras cascadas de Valdesotos

160428 otras cascadas 1160428 otras cascadas 2Si bien las más conocidas son la cascada de abajo (El Chorro) y la de arriba (la cola de caballo le llaman algunos), en Valdesotos hay otras cascadas que merecen una visita. Los arroyos Carrizal y Gazachuela forman muchos y variados saltos en su cauce, lo que no resulta extraño ya que bajan desde la Sierra de Concha, salvando 300 metros de desnivel en apenas 2 kilómetros, formando barrancos calizos de laderas muy empinadas.

160428 otras cascadas 3160428 otras cascadas 4Para contemplarlas es preciso que haya llovido en abundancia (estos arroyo suelen estar secos casi todo el año) y hay que remontar el cauce desde la cascada. Una tarea nada fácil, por la maleza y lo agreste de sus orillas; durante un trecho es posible seguir una senda cazadores que se va borrando hasta desaparecer.

160428 otras cascadas 5160428 otras cascadas 6La ruta tiene premio doble: además de las cascadas que iremos encontrando siguiendo el cauce, tendremos perspectivas diferentes del Chorro y de la cola de caballo. ¡Muy recomendable!

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Porches en la Sierra Norte

En la Edad Media era habitual que las iglesias tuvieran pórtico. Su función era doble; por un lado protegían a los feligreses y por otro acogían las reuniones del Concejo. De ahí que dispongan de muretes (donde se apoyan las columnas) y poyetes para sentarse. Un pórtico pequeño, adosado a una casa, es lo que conocemos como “porche”.

Dado el origen medieval de nuestros pueblos, casi todas las iglesias serranas tenían pórtico. Sin embargo no abundaban las casas con porche, por el clima, y siempre eran de pequeño tamaño. Los viejos porches de madera están centrados sobre la puerta de entrada, con poyetes y puertas laterales a la leñera y/o un pequeño almacén (pueblos dorados). Los de nueva construcción son mayores y tienen otras funciones.

160427 porche¿Qué se puede hacer en un porche? Por lo que se refiere a nuestra casa, barbacoa (sin riesgo de incendio), paella (con paellera eléctrica), verduras y pescado a la plancha. El mobiliario permite que desayuno, comida y cena puedan degustarse al aire libre, disfrutando de unas vistas espectaculares.

Tomar el sol, la tertulia, el canto de los pájaros y el paso del tiempo sin más, son otros alicientes de este peculiar porche, que en nada se parece a los de antaño, pero que cumple una función muy social.

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Dinosaurios en la Sierra Norte

Cortesía laplazuela.net
Cortesía laplazuela.net

En realidad las huellas descubiertas son muy anteriores. Se encuentran en Los Arroturos, una zona próxima a Paredes de Sigüenza, como explican los profesores Joaquín Moratalla (IGM de España) y Nieves Meléndez (Univ. Complutense) en un artículo recogido en el periódico La Plazuela .

Hace 240 millones de año un grupo de reptiles, parecidos a los cocodrilos, atravesó una llanura fangosa a orillas del Mar de Tethys (Los Arroturos). Sus huellas quedaron para la posteridad, plasmadas en el lodo que sedimentó después en una gran placa de caliza. Se observan más de 600 huellas de cuadrúpedos; las de pie de unos 20-22 cms con 5 dedos (4 hacia delante y uno opuesto). Las huellas de la mano son más pequeñas y menos profundas; son menos visibles y están mal conservadas. Forman rastros estrechos y cortos, con zancadas constantes.

Cortesia laplazuela.net
Cortesia laplazuela.net

Por la época y las huellas, los expertos sugieren que se deben a animales de 2-3 mts, marchando a poca velocidad pero de forma eficaz (por la estrechez del rastro). Podría tratarse de Poposauros, parecidos a los cocodrilos pero con cráneo enorme, carnívoros, muy activos y buenos marchadores.

Conviene recordar que en el Periodo Triásico, tras la extinción masiva del 90% de las especies (hace 252 Mll años), se produjo una explosión de vida donde reinaron los Arcosaurios, antecesores de los Dinosaurios en una línea evolutiva, y en otra diferente, de los Poposaúridos (ancestros de los cocodrilos).160426 dinos 3

Este yacimiento corresponde a un periodo clave para la evolución y diversidad de la especies, El Mezozoico, cuando se produjeron las condiciones adecuadas para que surgieran dinosaurios, mamíferos y aves. No hay muchos en el mundo; uno de ellos está en la Sierra Norte.

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Los embalses de la Sierra Norte

160425 embalses 2La riqueza natural de nuestra comarca bien puede medirse por la superficie dedicada a embalsar el agua de nuestros ríos: 16,5 Kms sobre un total de 3.300 Kms de superficie (5%).

Recordemos que 5 ríos que cruzan la Sierra Norte alimentan un embalse: Bornova, Cañamares, Sorbe, Salado y Jarama (el agua del Henares ya está embalsada en sus afluentes). Su capacidad máxima es 323 Hms, para una población de 12.000 habs, una media de 26.916 mts/hab.

  • El Atance, construido en 1998 sobre el Salado. Capacidad 37 Hms, superficie 280 Has. Se dedica a riego.
  • Alcorlo en el Bornova. De 1.978, ocupa 599 Has con capacidad para 180 Hms. Riego y consumo (apoyo a Beleña).
  • Beleña en el río Sorbe, de 1982. Capacidad 50,5 Hms y 245 Has. Consumo, abastece al Corredor del Henares (300.000 habs).160425 embalses 1
  • El Vado pantano de cabecera del Canal de Isabel II en el Jarama. Construido en 1954, capacidad 55,7 Hm3 y ocupa 260 Has. El agua va a Madrid para consumo.
  • Pálmaces sobre el Cañamares. Construido en 1.954, capacidad 31,3 Hms3 y superficie 263 Has. Agua para riego.

Lo triste es que estamos entregando una parte importante de nuestra riqueza sin recibir nada a cambio, cuando la Sierra Norte está necesitada de inversiones para atraer población y mantenerla viva.

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Los restos del invierno

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Río Jarama
160422 restos 2
Peral
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El roble de la chopera

Aunque ya es historia, conviene recordar como fue el invierno pasado: seco, con altas temperaturas y escasas lluvias (afortunadamente la primavera lo está enmendando). La naturaleza en la Sierra Norte lo notó, pero siguió tan hermosa como siempre. Las imágenes no mienten.

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Una historia de amor en la Sierra Norte

Ahora que Maruja nos ha dejado y Pedro la llora en soledad, es tiempo de contar su historia. Maruja creció en Alicante, donde un novio enamorado prometió llevarla al altar. Un desgraciado accidente la dejó viuda antes del matrimonio. El dolor y la tristeza la llevaron a recluirse durante veinte años en casa de una familia de posibles como costurera. La radio, la música y la lectura fueron su consuelo.

Pedro vivió siempre en Puebla de Valles, de lo que daba la tierra y el ganado. Hombre sencillo, de pequeña estatura y pocas palabras, vivía con la familia de su hermana, rodeado de chiquejos; se mantuvo soltero hasta bien pasados los cuarenta porque “no encontró la mujer de su vida”. El desarrollismo y la despoblación posterior llevaron a la familia hasta Alcobendas.

160421 historia de amorEn los ochenta, una boda en Alicante puso en contacto a la familia de posibles con la hermana de Pedro. Durante el banquete hablaron de la soledad y de cómo dos buenas personas (Maruja y Pedro) la sufrían en silencio. Alguien sugirió que deberían conocerse e intercambiaron las direcciones. Un centenar de cartas y seis meses bastaron para que acabaran en boda, porque «no estaban para perder el tiempo”.

Fueron a vivir a una casa de Alcobendas, al lado de la familia de Pedro; años más tarde ambas familias se trasladaron a Guadalajara. Cuando se jubilaron pasaban largas temporadas en la Puebla; uno atendía el huerto y ella la casa, mientras ambos se cuidaban mutuamente. Así vivieron, en amor y compañía, durante treinta y cinco años hasta que la muerte los separó.

Algunos preguntaban a Maruja como había cambiado Alicante por un pequeño pueblo de la Sierra Norte. Siempre respondía lo mismo: porque encontré un hombre bueno que me hace feliz. A Pedro no hacía falta preguntarle, bastaba con mirarle cuando estaban juntos. Su figura a la caída de la tarde, en la tertulia de los poyetes, era una de las imágenes más hermosas del pueblo.

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