… buscando al Jaramilla con el que se encuentra a doscientos metros de la muralla china.
Resulta complicado llegar a la confluencia de ambos, a no ser que sigamos su curso por mitad del cauce. Algo que este guardián etéreo promete hacer.
Lar-ami
Just another WordPress site
… buscando al Jaramilla con el que se encuentra a doscientos metros de la muralla china.
Resulta complicado llegar a la confluencia de ambos, a no ser que sigamos su curso por mitad del cauce. Algo que este guardián etéreo promete hacer.
Lar-ami
Las zonas rurales están sembradas de montones de piedras, apiladas de forma desordenada, que intentan señalar algo. Son los chitos y su interpretación depende del tamaño (no confundir con los monolitos).
En la montaña son habituales chitos pequeños, que señalan una ruta con la peculiaridad que desde uno de ellos se ve el anterior y el siguiente. También se utilizan para el mismo fin en montes y caminos, dirigido a ciclistas, caminantes y moteros.
Pero en La Ribera abundan los chitos grandes, que indican puestos de caza para monterías, como estos que mostramos. Cuando es posible, para el mismo fin se cuelgan de los árboles tiras de plásticos con el número de puesto.
Aunque ahora con la caza al acecho (en cualquier día de veda abierta y sin previo aviso), las monterías escasean.
Lar-ami
Esta loma baja de Cabezo de Barrina hacia el nordeste hasta los 1.300 mts, antes de despeñarse en busca del arroyo Valhondo. Justo en ese punto hay un monolito de pizarra, cónico y de formas perfectas, construido a conciencia.
La función de estos monolitos de origen medieval era actuar de faro para los pastores, que así se orientaban sobre para la ubicación del pueblo (asi ocurre en Tortuero ó en la pista del Espanto). Y así debería ser porque desde aquí, y mirando hacia el norte, se encuentra (y se ve) La Vereda.
Lar-ami
Si bien ya lo hemos mencionado al hablar del patio, merece que nos detengamos en ellos por la belleza y perfección de sus formas. En forma de L, al norte dos sibiles con arco abierto al patio; al este otros dos rectangulares y de mayor superficie, cubiertos con bóveda de ladrillo.
De estilo mudéjar, los arcos, de medio punto y ciegos, están construidos con ladrillo viejo, combinando su orientación para conseguir la curvatura adecuada. Están sustentados por columnas, de ladrillo (las adosadas a la pared en esquina) y de caliza la otra.
El suelo es de ladrillo (del mismo estilo que el patio); los sibiles de paredes de sillarejo, con tramos separados por una hilada de ladrillo y techo del mismo material. Sorprende lo bien que están conseguidas las curvas en paredes, techos, bóvedas y arcos. ¡Impresionante!
En los sibiles aún pueden verse tinajas para el aceite y el vino; las más grandes (de 3 metros de altura) sujetas al suelo con argamasa. Todas ellas tienen un agujero en su parte inferior a la que se acoplaba una cánula para sacare el líquido. Lo habitual en las bodegas y cocederos de Puebla de Valles.
Lar-ami
Tras unirse al Jaramilla, las aguas del río Jarama se tranquiliza hasta su llegada al embalse del Vado, aunque con algunos sobresaltos en forma de cascadas, puente (de los trillos), pozas,…
Nos gustaría pensar que esto se debe al Jaramilla, que como buen hijo intenta apaciguar al padre. Pero la realidad es que el único responsable es su cauce, que discurre por un paisaje menos agreste.
Lar-ami
En la cima de algunas montañas, no siempre la más alta, encontramos un cilindro de hormigón con una leyenda en su base. Es el vértice geodésico. No está ahí para indicar la altitud; su función es mucho más importante: conformar los mapas topográficos del país a escala junto al resto de vértices geodésicos. El territorio se triangula y cada vértice señala un punto concreto. Por eso está protegido por la ley, con sanciones graves para quien lo dañe. En España hay más de 11.000, clasificados en dos categorías:
Por cada vértice, el Instituto Geográfico Nacional tiene un fichero pdf (consultable) con datos relevantes: coordenadas geográficas y UTM, ubicación, fecha, nombre, municipio y provincia, características del pilar, …
En La Ribera tenemos 12 vértices geodésicos: 3 en Tortuero (Centenera, Horca y Palancar), 2 en Valdepeñas (Guadarrama y Somosierra), 2 en Tamajón (Lomo y Tonda); 1 en Beleña (Trapero), La Mierla (Torrecillas), Puebla de Beleña (La Muela), Almiruete (pico almiruete) y Valdesotos (Peña Cabeza)
Lar-ami
Sabido es que Alfonso VI, tras la reconquista de la Sierra Norte de Guadalajara, solo repobló los núcleos habitados en la época musulmana: Beleña, Peñafora, Atienza,… Así debió ocurrir con Cogolludo, al que en 1.102 le otorgó fuero propio.
Juan Luis Pérez Arribas en su libro “Cogolludo, su historia, arte y costumbres” ofrece algunos datos interesantes (y poco conocidos) de Beleña de Sorbe:

Lar-ami
La Sierra Norte de Guadalajara, en su vertiente más occidental está cubierta de lajas de pizarra en posición vertical que parecen sembradas por la mano del hombre. Por aquí les llamamos “cuchillares”.
Los más conocidos están en el barranco del Jaramilla (¿quién no conoce el Cuchillar del Asomante junto a la muralla china? Pero en la cuerda de Peña Cabeza los tenemos tan espectaculares como estos.
Lar-ami
Obras recientes han descubierto un precioso patio (de afuera) del palacio del virrey, desde el que se accede a la bodega árabe a través de una arquería de estilo mudéjar construida con ladrillo viejo y columnas de sillares de caliza, que se denomina pórtico.
El suelo es de ladrillo viejo, similar al recubrimiento de bóvedas y arcos. Se aprecian ladrillos de diferente tamaño, que hasta que no se limpien no sabremos si forman dibujo y/o solo cubren la superficie.
En un rincón el brocal del pozo, octogonal, de caliza y de una sola pieza, con apenas 60 cms de diámetro. Al otro lado los restos del horno, construido en sillarejo de gorrones. Desde este patio se accedía al molino de la Piedra, almazara de origen árabe, hoy desaparecida; solo se conservan piedra y rulo.
Todos deseamos que el trabajo realizado hasta la fecha solo sea un primer paso para consolidar este precioso enclave (y recuperarlo) de Puebla de Valles. Aunque la escasez de presupuesto y una propiedad muy repartida no lo ponen fácil.
Lar-ami
… muchos hablan y pocos los han visto en su entorno natural. Quizás porque es un animal huidizo cuya vida se desarrolla entre jaras, aliagas y retamas.
Para el descanso baja a terrenos más confortables (riberas de arroyos y ríos) y tiernos. Aprovechan para buscar gusanos y lombrices bajo tierra. Entonces sus huellas quedan visibles.
Dado que no son territoriales, en tiempo de montería los jabalíes pasan de un término municipal a otro huyendo del peligro (cuando un coto de La Ribera organiza la suya, el pueblo vecino está tranquilo). Entonces se vuelven invisibles, a pesar de que tratan de atraerles a lugares concretos con maíz, (en fechas próximas a la montería lo hacen a diario) y sitúan los puestos en lugares altos.
Y por las piezas cobradas, los jabalíes cada año se ocultan mejor. A pesar de la ley que permite la caza al acecho cualquier día de veda abierta.
Lar-ami