Leyendas de la ermita del Altorey

La tradición dice que la ermita del Altorey fue construida por los Templarios, allá por el siglo XII, junto con un convento, y que sustituía a otra anterior mencionada en 1.197 como “Casa del Señor de la Majestad”.  Un sillar en la bóveda de la ermita apoya esta leyenda.

160823 Lermita 1
Cortesia Pedro Vacas

Otra leyenda cuenta que unos monjes, cansados de subir a la ermita del Alto Rey y sufrir las inclemencias del tiempo, decidieron construir otra en la Pradera de Santa Coloma, en Bustares, lugar más templado y llano. Comenzaron la obra pero lo que construían durante el día, se caía por la noche. Cuando consiguieron acabarla,  trasladaron  a ella las imágenes. Al día siguiente, todas aparecieron de nuevo en la vieja ermita.

Dicen que en la primitiva ermita había un campanillo de oro, con un sonido propio y tan penetrante que se oía en todos los pueblos de la Sierra del Altorey. Cuentan que servía para llamar a fuego, a perdidos, arrebato, … en caso necesario.  Cuentan que la ermita estaba guardada durante la noche por un gato, que se escondía por el día entre unas ruinas cercanas donde estaba la calavera con piel de un hombre. Así lo contaban los romeros.

La mayoría de estas leyendas, con su explicación antropológica, están publicadas por Pedro Vacas en el  nº 39 de Cuadernos de Etnología de Guadalajara.

Lar-ami

Nos modernizamos

160821 Nos modernizamosLa casa que protejo y guardo, desde su apertura en el año 2.004, siempre ha puesto su esfuerzo en prestar una atención personalizada y el mejor servicio. Y así lo reconocen los clientes se han alojado en ella…. pero estas opiniones no se han divulgado…. hasta ahora.

Asimismo les hemos informado con pasión y detalle sobre rutas, lugares, fiestas y actividades singulares de nuestra Sierra Norte (este blog, con 2.050 entradas es un ejemplo). Pero, como se dice ahora, no lo hemos sabido comunicar bien.  ¡Y esto había que corregirlo!

160821 nosmode 2 (1)No solo hemos actualizado la web, incluyendo información detallada de estas actividades singulares, sino que proponemos desayunos y aperitivos serranos con productos de la tierra. Y también ofertas específicas para fin de semana: acuático, enológico-gastronómico, cervecero- gastronómico, que pretenden poner en valor nuestra comarca, acercándola al visitante de otra manera.

Decía mi abuela que, “no está bonito que uno hable de lo suyo ó de si mismo; que eso ya lo harían los demás”.  Pero por esta vez, y sin que sirva de precedente, lo he hecho; sé que mi abuela me lo perdonará. Espero  la misma generosidad  de quienes lean esto (gracias).

Lar-ami

Las lágrimas de la mora del Altorey

Cuentan que en la “cueva del aceite”, cercana a la cumbre del Altorey, vivía una joven mora que cada noche bajaba a beber a la Fuentetablá (fuente situada en la cara sur de la montaña y que nunca se seca). En verano acudían a esta sierra los cabreros con sus rebaños. Entre ellos destacaba por su hermosura un joven pastor, del que la mora estaba enamorada y se sentía correspondida.

Un pastor entrado en años, rico por su casa y del que se decía que era brujo, la requería de amores sin que la moza le hiciera caso. Cierta noche, cuando la mora bajaba a la Fuentetablá, el ricachón intentó violarla. La chica se defendió y pidió auxilio, acudiendo en su ayuda el joven pastor que con su garrota ahuyentó al agresor.

160819 lagrimas moraDespechado y temeroso de que la mora contase su delito, el brujo subió de madrugada a la cueva y maldijo a la joven mientras dormía, convirtiéndola en roca que pegó al techo para que nadie tocase su cuerpo. Desde entonces la moza llora su pena por el amado y sus lágrimas caen del techo en forma de gotas de agua, que según dicen, saben a sal.  

Cuentan que la noche de San Juan en el techo de la cueva se ve reflejada la imagen de la mora dormida. Y dicen quienes han entrado esa  noche que tuvieron la sensación de no estar solos. Esta preciosa leyenda está recogida por Pedro Vacas en el  nº 39 de Cuadernos de Etnología.

Lar-ami

Otras leyendas del Altorey

Son muchas las leyendas sobre la montaña sagrada del Altorey, como D. Pedro Vacas describe en el  nº 39 de Cuadernos de Etnología y recogen otros autores. Sean estas algunas:160818 otras leyendas arey 1

Es citada en el Poema de Mio Cid  como “montaña maravillosa e grand” donde ordenó a sus hombres descansar y “dad cebada temprano a los caballos… que pasaremos hoy la sierra que es muy escabrosa …»

Dicen que “en el interior de la montaña, a 100 pasos de la ermita hay enterrado varios tesoros (un caldero de monedas, un becerro de oro, un campanilo,…) que depositaron allí los monjes ante la llegada de los árabes”. Una variante de algunos pueblos cambia árabes por carlistas.

160818 otras leyendas areyPara llegar a la cueva del aceite, hay que subir por una escalera tallada en la roca, como si hubiera sido cortada a cuchillo y muy empinada. Los chiquillos de la zona lo conocían como el callejón de la muerte. Dicen que fue hecho por la mano del hombre, como salida camuflada para los habitantes de la fortaleza de arriba, de la que aún se aprecia el muro ciclópeo (1,5 mts espesor).

Otra preciosa leyenda, las lágrimas de la mora del Altorey, bien merece una entrada aparte.

Lar-ami

Atienza en la Edad Media

El aspecto de esta preciosa villa cuenta más de lo que aparenta. Fueron los árabes quienes le dieron el nombre, construyeron el castillo y la convirtieron en fortaleza de frontera, siendo objeto de disputa entre musulmanes y cristianos durante 200 años:

Desde el año 870 hasta que en 1.085 Alfonso VI la incorpora a Castilla, Atienza fue conquistada y perdida 3 veces. Entre sus conquistadores figuran Alfonso II el Magno y Almanzor, que la destruyó a finales del siglo X. Nombrada villa del Común  y Tierras de Atienza, empieza a prosperar; de la época son las iglesias de La Santísima Trinidad y San Juan, así como la primera muralla.160817 Atienza M

La villa crece extramuros con nuevos barrios (entre ellos la judería) que requieren su iglesia: San Gil, San Salvador, San Bartolomé y Nuestra Señora del Val. Alfonso VIII, agradecido por su salvamento por los arrieros de Atienza (origen de La Caballada), le otorga nuevos privilegios y construye la segunda muralla. A finales del siglo XIII, Atienza tenía 15 iglesias, 2 conventos y 4 hospitales, lo que da idea de su pujanza.

Las disputas del siglo XV en Castilla afectan a la villa, que ve destruidos algunos barrios junto al castillo.  Con los Reyes Católicos y la unión de los reinos, Atienza pierde su importancia fronteriza, lo que deteriora su economía, agravada con la expulsión de los judíos (1.492). De esta época data la Posada del Cordón, actual Centro de Cultura Tradicional de Guadalajara.

Lar-ami

Leyendas del pico del Altorey

La ermita y el pico del Altorey son muy ricos en leyendas. Y ahora que se acerca la romería (3 de septiembre), conviene adjudicar a cada uno las suyas. Sean estas algunas referidas a la montaña:

160816 leyenda Altorey 1Dicen que hace mucho, mucho tiempo, había una familia con tres hijos que estaban siempre de trifulca. Cualquier motivo era bueno para que se estuvieran pegando y gritando entre ellos. El padre, cansado de aguantar sus broncas y de regañarles, decidió darles un castigo ejemplar y los separó para siempre. Así surgieron los picos Ocejón, Moncayo y Altorey. Desde entonces se pueden ver y gritar, pero no se pueden tocar.

Algunos dicen que las tres caras grabadas en la clave del arco triunfal de la ermita, guardan entre sí la misma proporción de distancia y posición que las cimas de los picos de la leyenda. Lo cierto es que en días claros, desde una cumbre se ven las otras dos.

160816 leyenda altorey 2Muy cerca de la cumbre está la cueva del aceite donde antaño manaba agua: Cuentan que, antiguamente manaba aceite del techo de la cueva. En cantidad suficiente para que la lámpara situada al lado del Cristo en la ermita siempre estuviera encendida. Un día un cabrero pasó a recoger el aceite, pero en realidad buscaba agua porque estaba sediento y así se lo pidió al Cristo. Desde entonces,  del techo de la cueva mana agua en vez de aceite.  Una variante de esta leyenda, cambia cabrero por ermitaño y sed por hambre, ya que cogió un mendrugo de pan duro y lo mojó en el aceite para saciar su apetito.

Un serrano de pro, Pedro Vacas, las ha recogido y publicado todas, incluso romanceadas y comentadas a nivel antropológico.

 Lar-ami

Senderismo en la Sierra Norte: GR-60

El inacabado Plan de Competitividad de los Pueblos Negros dejó una red de senderos, señalizados y homologados por la Federación Española de Montaña. Diez rutas, entre PR´s , SL´s y CM´s, incluidos en una Topoguía de acceso libre. Lástima que desde 2.013  no se haya hecho mantenimiento.

160815GR60Mención aparte merece el GR-60, creado para la ocasión: un sendero circular siempre por encima de los mil metros, dividido en 5 etapas + 1 variante, de muy distintas distancias y dificultad (da imagen de sendero forzado), lo que no desmerece el recorrido ni su belleza:

  • Majaelrayo-Valverde: 9 kms y 3h 50´, con un desnivel de 550 mts. Una etapa espectacular.
  • Valverde de los Arroyos-Almiruete: 15 kms y 4h 20´; desnivel 460 mts.
  • Almiruete-Tamajón: 6,2 kms y 1h 50´, etapa prácticamente llana
  • Tamajón-Campillo de Ranas: 18 kms y 5h 40´;desnivel 550 mts
  • Campillo de Ranas-Majaelrayo: 4,3 kms y 1h 30´; desnivel 140 mts.
  • Variante: De Majaelrayo a Campillejo por la cañada real. 6,5 kms y 2h 15´, desnivel 164 mts.

Los serranos nos preguntamos qué se podría haber hecho en la Sierra Norte de Guadalajara con la cantidad invertida en este Plan inacabado,  que ha dejado infraestructura cerradas y/o sin uso por falta de diligencia de las Administraciones.

Lar-ami

Otras leyendas de San Juan en la Sierra Norte Guadalajara

Cuentan en Prádena de Atienza que una mujer siempre tenía sueño y se pasaba todo el tiempo bostezando.  Cierto día en la fuente oyó a unas vecinas que decían: “Si en la mañana de San Juan, te levantas antes del amanecer  y te lavas la cara con agua fresca del río Pelagallinas, no tendrás sueño durante todo el año”.

Así lo hizo aquella buena mujer y dicen que desde entonces fue la persona más despierta y lozana, más alegre y jovial del pueblo. Una gracia que le duró toda su vida. Existían tradiciones similares en el País Vasco, de cuyas gentes se pobló nuestra Sierra Norte allá por los siglos XII y XIII.

En algunos pueblos serranos de la Transierra (limítrofe con la Campiña), donde crecen olivos y San Juan es venerado, había tradición de pasar el olivo:

160812 otra leyendaLa mañana del 24 de Junio, los Juanes del pueblo acudían al olivar más cercano con los niños nacidos en el año y sus padres. Un Juan cogía al chiquillo y lo pasaba por entre el hueco del olivo, siendo recibido por otro Juan, mientras musitaban unas palabras. De esta manera el niño recibía la bendición y protección del Santo.”

(En la sierra, parece que los olivos tienen varios troncos juntos, cuando es uno que se ha ido dividiendo por la acción de las piedras que colocaban los vecinos entre sus ramas  para evitar que el árbol cogiese mayor altura; de ahí que todos tengan hueco).

Se recuerda la tradición en Puebla de Beleña, aunque hay indicios de que existió en Retiendas y Tortuero. Desconocemos el origen de esta costumbre.

Lar-ami

Leyendas de San Juan en la Sierra Norte

Muchas son las tradiciones y leyendas serranas que tienen a este peculiar santo como protagonista. Quizás porque su fiesta coincide con el solsticio de verano. Contemos algunas:

Las propiedades curativas de la manzanilla (hasta 18) son muy conocidas en el mundo rural, pero pocos saben que si no se recoge en la mañana de San Juan, pierde gran parte de su poder (quizás porque en esta fecha está en su mejor floración).Así lo establece la tradición en pueblos de la Sierra Norte de Guadalajara, como Puebla de Valles.160811 Leyenda SJ

 Dicen en Prádena de Atienza que en las cercanías de la Peña de la Ventana hay enterrados un caldero y un becerro de oro, que fueron allí escondidos en lo más profundo, aunque no se sabe cuando. Cuentan que brillan unos instantes con los primeros rayos del sol de la mañana de San Juan, y señalan el lugar donde se enterraron.

Hay varias leyendas alavesas que hablan de figuras de animales en oro, escondidas en cuevas. Como las del monte Kapildui,  que hacen referencia a pastores que pierden sus ovejas al caer en ella  y encuentran el «becerro de oro». Conviene recordar que esta tierra fue repoblada, después de la Reconquista,  por gentes venidas del País Vasco, allá por los siglos XII y XIII.

Lar-ami

La ermita del Altorey

Esta montaña sagrada (ya lo era para los celtíberos) domina la parte central de la Sierra Norte de Guadalajara  (1.858 mts altitud) y los pueblos de la Arquitectura Dorada. En lo más alto está su ermita, de cuyos orígenes se tienen muchas teorías y pocas certezas.

Una de ellas cuenta que a finales del siglo XII un grupo de frailes de los Canónigos Regulares de San Agustín la construyeron inicialmente para su uso en los meses del verano, si bien algún (os) monje(s) pasaban aquí algunos días de invierno, que por estos lares son muy duros. La primera constancia escrita figura en las Relaciones Topográficas de Felipe II.160810 ermita Altorey

Respecto al edificio, contratistas y paisanos que han participado en obras de la ermita y alrededores, afirman que a poca profundidad encontraron piedras labradas, y en la cara sur trozos de teja árabe. Por ello se cree que inicialmente la ermita pudo ser  un pequeño habitáculo para refugio de los monjes y luego fue ampliada.

Pero de ello nada queda, debido a la reconstrucción posterior que tuvo lugar en 1.785, fecha que figura en la puerta de la ermita, y a la que se debe su aspecto actual (salvo los añadidos de los últimos años que en nada la favorecen).  Para los serranos es un lugar sagrado, lleno de devoción que se palpa en su romería (primer sábado de Septiembre) y preñado de leyendas, que contaremos en próximas entradas.

Lar-ami