Este precioso pueblo de la Sierra del Bulejo, situado a 1.154 mts de altitud, tiene mucho que enseñar al visitante, además de su rica historia, que contaremos otro día. Citado en el Poema de Mio Cid, es el comienzo de la ruta del Cid y del camino de la lana por tierras alcarreñas.
Cuando nos acercamos desde tierras sorianas, su imagen preciosista destaca en el paisaje. El casco histórico es una mezcla de edificios populares (como la fuente), barrocos y neoclásicos alrededor de la plaza mayor: los palacios de Beladíez Truxillo y de Juan Recacha, el ayuntamiento con escudo de la Inquisición y varias casas solariegas.
La iglesia de origen románico (cabecera con triple ábside) fue reconstruida a finales del siglo XVIII en un estilo neoclásico que la embellece. La portada, con espadaña, la torre y el frontón con su rosetón le dan un aspecto majestuoso, al que contribuye el jardín que la antecede.

Fuera del casco urbano hay parajes que merecen una visita: las ermitas de la Soledad, de la Virgen del Puente y de San Vicente, la fuente de la canal, la cueva Corrán García, las ruinas del castillo (hoy palomar) y la peña del Cid, el valle del Cañamares,…
Lo que demuestra que cualquier pueblo de la Sierra Norte ofrece suficientes alicientes al visitante para que le dedique un fin de semana (Micro-destino).
Lar-ami


Como socio
Vaya en nuestro descargo que algunas jornadas y eventos se han anunciado con posterioridad; aunque tienen una larga tradición (alguna va por la X edición), a veces la fecha se fija en función de la climatología.
A pesar de que 2.016 no está siendo
Vista la experiencia del 
Este que mostramos hoy está rodeado de alisos; el río viene bravo, aunque escaso de agua en estos días de otoño. Se accede por una sendita muy empinada entre quejigos, que la maleza oculta con espinos y arbustos. Pero el esfuerzo tiene su recompensa.

La hoz del Jarama 
Pero no es la única ruta de
Muy ilustrativo para la época. Hay uno posterior (1.881) que parece sacado del anterior, pero de peor calidad. 
El senderista poco informado disfrutará de una ruta espectacular, pero si atiende a los detalles, le resultará inolvidable: 
Y para terminar el robledal, la chopera,
Al viajero que se dirige a 
Si le dedicas un rato te sorprenderá la sencilla belleza de la iglesia, la portada renacentista, el techo del pórtico reconstruido a la vieja usanza, el suelo empedrado, las zapatas de madera ya deterioradas,… y el recogimiento del jardín. En su interior, un retablo barroco muy recargado y coloreado en un marrón malicento que lo desmerece.
¿Qué significa el abandono de los campos? 
Por ello recurrimos a las imágenes de estos olivos a orillas del