No es que yo tenga obsesión por esta isla. O que esté enamorado de sus paisajes (Jamaica, tierra de bosques y agua en lengua taino) ó del sabor de su café (el mejor del mundo). Ni siquiera por su música ancestral (el reggae) que eleva el espíritu a un estado próximo al nirvana.
Pero amo a Jamaica. El culpable es ese diablillo de dos años, nieto de los propietarios de la casa que protejo y guardo, que nos ha alegrado las Navidades con su presencia. Su grito de guerra (again, otra vez) aún resuena en nuestros oídos.
Jamaica y Víctor estarán en el programa “Españoles por el Mundo” que emitirá hoy TVE1 a las 22.15 h. ¡Tenía que decirlo!
Lar-ami
















