La catedral

En La Ribera nunca tuvimos sede episcopal: los Señoríos (Tamajon y Beleña) dependían de Sigüenza y el Común de Uceda de Toledo. A pesar de ello tenemos una catedral, de estilo indefinido pero intemporal.  Unos dicen que les recuerda el Duomo de Milán, otros que a la catedral de Poitiers, y los más atrevidos que es única.

Y por una vez estamos de acuerdo con todos. Por belleza, ubicación, colorido y contraste merece parecerse a ambas y sin embargo, seguir siendo única. ¿Tu que opinas?

Lar-ami

Calima, amigo de los pantanos

Para este guardián etéreo, el blog es una fuente inagotable de satisfacciones y de sorpresas. La penúltima se llama Calima, nick  de un estudioso de la historia del Canal de Isabel II, habitual del Foro de Embalses y experto colaborador de Wikipedia.

Calima conoce bien los pantanos y canales de La Ribera. Vista la información publicada sobre el Pozo de los Ramos y el canal del Sorbe en esta bitácora, ha tenido a bien precisar  algunos datos:

  • El Pozo de los Ramos fue diseñado para derivar el agua; no es embalse (la almacena), sino azud. Para el desvío debe estar lleno (la toma está a ese nivel). Por eso en verano está vacío y se permite que el agua siga su curso manteniendo el caudal ecológico del río. Además se  minimizan las pérdidas  por evaporación.
  • La compuerta del canal presenta a menudo problemas por la entrada de aguas turbias, procedentes del arroyo de la Presa.  Junto al arroyo de las Hoces (de la Virgen) hay un desagüe para verter las aguas cuando vienen turbias, si bien no fue diseñado para eso.
  • El canal del Sorbe no desemboca en el Vado, sino en Canal del Jarama, un centenar de metros por debajo de la presa.

Gracias amigo por ayudarnos a conocer mejor nuestra tierra.

Lar-ami

Cárcavas y flores

En La Ribera estamos habituados al contraste del verde (de jaras y retamas) con los rojos (de la arcilla) en las cárcavas. De cerca presentan un bonito aspecto, pero alcanzan su apogeo en la distancia.

Solo en primavera con las flores, se rompe esta uniformidad de contrastes. Aparecen otros colores: el amarillo de la retama, el blanco de las jaras y los marrones de la flor del pino.

Y entonces, solo entonces, las cárcavas adquieren una imagen sublime. Como en estas fotos.

Lar-ami

Sorpresas en el camino del Chorro

Son muchos los que en verano llegan a Valdesotos y hacen esta ruta pensando en el baño en el Chorro, olvidándose de lo importante que es hacer el camino en buena compañía.

Quizás por eso o porque la comodidad de la senda alienta la charla, hay elementos curiosos que pasan desapercibidos. No a este guardián etéreo, que hace la ruta con frecuencia y en soledad.

Una cruz con la palabra corzos en el travesaño (¿no había otra forma de indicarlo?) a unos metros del puente. Unas parcelas con viñas, olivos y colmenas al otro lado del río,… sirven como ejemplos, además de   puentes, ojos y azud.

Y a medio camino un coqueto jardín con nombre de mujer, Villa Celia, junto al arroyo y rodeado de un muro de pizarra. Quizás a ti estas pequeñeces no te digan nada, pero estas cosas son las que hacen vibrar  a las gentes de La Ribera.

Lar-ami

Las fuentes de Almiruete

Si La Ribera es abundante en aguas, Almiruete es un derroche. Tres fuentes y un arroyo cantarín (incluso en verano), que atraviesa el pueblo escondido entre la maleza, justifican el calificativo.

La fuente de Carlos IV, construida en 1.794, es una de las fuentes más antiguas de la Sierra Norte. Funcionó siempre, aún en los tiempos en que el pueblo estuvo prácticamente abandonado. Situada en medio de la plaza y frente a la calle del Pilar,  juntas conforman uno de los rincones más castizos del pueblo.

En la plaza de la iglesia no podía faltar la fuente, restaurada, de pilar antiguo que más parece abrevadero.  Hoy permanece  seca, sin que a nadie se le ocurra darle vida, como tuvo antaño.

La fuente nueva, redonda y presumida, embellece la esquina de la calle Atienza con el arroyo.

Lar-ami

El descanso de los monjes

En Bonaval se aprovechaban al máximo las horas de sol, por lo que los monjes se acostaban al anochecer (después de Completas) y se levantaban a primera hora (antes de Maitines). En verano el descanso nocturno duraba seis horas,  que se complementaba con una siesta de dos horas después del almuerzo (después de Sexta, de ahí viene el nombre). En invierno dormían 8 horas seguidas.

Existía un dormitorio común para los monjes; novicios y conversos dormían en una estancia separada. Solo el abad tenía celda individual. La reforma de Martin Vargas (siglo XV) permitió el uso de celdas individuales a los monjes, pero con un agujero en la puerta por donde el abad podía ser observar el interior.

Estaban prohibidas las fuentes de calor; usaban jergones de cáñamo y/o paja, almohadas de lienzo y mantas de lana. Los monjes dormían vestidos: se podían quitar las calzas, pero sin enseñar piernas o  pies.

En el Monasterio de Bonaval,  el dormitorio de los monjes estaba encima de  la capilla meridional, a la que se accedía por la escalera de caracol.  El inventario de 1.510 no deja claro el número de habitaciones, ya que solo menciona una cama de madera y un jergón de cáñamo, así como una serie desordenada de objetos propios de dormitorios.

Lar-ami

El arroyo de la Presa

Este riachuelo de Almiruete, por caudal y longitud (apenas 3 kilómetros), no dejaría de ser uno más de La Ribera si no fuera porque fluye casi todo el año y cambia varias veces de aspecto.

Nace en la fuente de las Celadillas y tras recorrer quinientos metros se despeña, creando una preciosa cascada, el Chorreón. A partir de aquí corre encajonado en un estrecho canal que parece hecho por la mano del hombre para llevar agua a una alberca.

Después es desviado al casco urbano, al que llega lamiendo las paredes de una vieja casa de piedra. Lo atraviesa, con puente de madera junto a la fuente redonda, y sigue hasta la carretera de Tamajón. Luego cruza un agreste  cañón de pizarra, inaccesible pero espectacular.

Desde aquí hasta el Sorbe donde desemboca, su cauce sigue paralelo al camino de la presa del Pozo de los Ramos, donde muere. En este último tramo sirve de bebedero a corzos y jabalíes que pueblan este terreno.

Lar-ami

Jornada del Patrimonio de la Sierra Norte

Aunque ya hemos hablado de ello, debemos insistir una vez más por su importancia para La Ribera y sus gentes. Este año por primera vez, la Asociación Serranía de Guadalajara introduce en su ciclo de primavera una “Jornada de Patrimonio”.

No es casualidad que se celebre en Retiendas ó que incluya una conferencia sobre el Monasterio de Bonaval  y paseo hasta su emplazamiento. Como tampoco lo es  que le anteceda una disertación sobre el patrimonio en riesgo de desaparecer en  la Sierra Norte  ó que las impartan expertos en la materia. Si no conoces estos lugares, ¡es tu oportunidad!

Lar-ami

Córdoba, la sultana

Mañana, 19 de mayo, comienza la feria de Córdoba como culminación de un mes de mayo festivo: patios, cruz de mayo, romería a la ermita de la Virgen de Linares,… todo ello empaquetado en treinta días inolvidables.  En los sesenta, la feria marcaba el fin de curso y principio de vacaciones para los estudiantes de Bachillerato.

Los propietarios de esta casa que protejo y guardo, son cordobeses llegados a estas tierras hace muchos años. Estos días tienen un significado especial para ellos. Sea este mi pequeño homenaje.

[youtube=http://www.youtube.com/watch_popup?v=GyfGdpF55Uk&vq=medium]

Lar-ami

Los colores del Palancares

Cuando el río apenas es un recuerdo y los ojos se han cerrado hasta el otoño, un paseo por el cauce seco del Palancares (desde el aparcamiento hasta el puente), muestra imágenes que pasan desapercibidas al visitante.

Como ese lecho de cantos rodados y lajas de pizarra por el que transita el agua. O esas calizas en medio del cauce, que parecen restos de alguna construcción  pero que solo son rocas desprendidas de la ladera, como puede observarse al levantar la vista.

Una mancha de colores (blancos, rojos, rosas,..) en medio del monte verde de jaras que dicen fue cantera de yesos, sirve de contrapunto al paisaje. Ya solo falta seguir hasta el puente y regresar a Valdesotos entre pizarras. Aprovecha para visitar el casco urbano, una joya.

Un paseo de media hora que serena el alma. ¡Para disfrutarlo!

Lar-ami