… cuando las botargas recorrieron sus calles con las mascaritas del brazo.
Y luego se dieron unas vueltas triunfales por la plaza, para que todos admirásemos su singular belleza.
La pose para la prensa y los turistas puso punto y aparte para los visitantes, que discretamente se fueron retirando. Ahora la fiesta pertenecía a los vecinos.
Lar-ami
Una fiesta singular con unos trajes preciosos!
Asi es; unica por muchas razones.