El mes de mayo se despidió con pedrisco. El granizo, de buen tamaño, afectó a huertos (los retrasaron) y frutales (tiraron la fruta en el suelo).
Un verano suave y de lluvias abundantes ha conseguido que este año sea excepcional en La Ribera, por abundancia y calidad de frutas y hortalizas.
Pero la huella del pedrisco se manifiesta en la fruta y en los árboles. Y si no me creen, observen estas fotos.
Lar-ami
No hay mal que por bien no venga!
La abundancia de cosechas de debe más al agua que al pedrisco, que dicen los agricultures, solo produce pérdidas.